Mirada interior

Al comenzar las sesiones dedicamos unos minutos a cambiar nuestra mirada. A dejar de mira hacia el exterior y  cambiar el foco, mirar hacia dentro.

¿Y que entiendemos por mirar hacia dentro?

Giro la mirada hacia dentro, dejo de buscar estímulos externos a mi cuerpo y me pongo receptivo a las sensaciones, a las percepciones internas. Dejo de buscar con la mente, y doy una oportunidad a que sea el propio cuerpo quien se exprese.

Llevar la mira hacia dentro es cultivar la percepción. Es estar abierto a la realiada, y no a la ilusión de una realidad pensada.

Muchas veces hablamos de que una misma postura, puede ser el resultado de un hacer teatro, de un hacer ver; o bien puede ser el resultado de un trabajo interior de sinceridad, de encararse con lo que realmente hay. Un esfuerzo de mantenimiento y de evolución de las diferentes acciones.

Un auténco esfuerzo… de voluntad.